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Resurrección del amarillo

Los magníficos muchachos se llevan mi aliento por el río,
burlan las fundaciones de mi fiebre, y en las lianas
me dejan contemplada. Yo sueño. Yo siempre sueño
entre las paredes del agua, y la lluvia como fino cabello
cae sobre la espalda. Orea la brisa, por el otoño regresan
acertijos de mi lengua.
Alguien me imagina desnuda bajo el paraguas

  (puede costarle
el girasol de su pupila). Detrás del pozo la fiebre
tiende sus flores, el árbol su sombra como
una franja leve sobre la lejanía.

Mioara Cabrera Castillo (Ciudad de La Habana, 1974). Poeta.

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